Reseñas

El pato y la muerte

Educación y Biblioteca
n°159, Mayo-Junio

Sobre un fondo claro y despejado como el pensamiento inocente, un pato se encuentra con la muerte. Su primera reacción es de miedo y sorpresa pero tras el susto inicial, el protagonista bombardea a la vieja Parca con preguntas sobre su destino. La convivencia entre ambos facilita la aceptación del fallecimiento del ave, mientras la muerte, a pesar de su apariencia siniestra, se trasforma en un personaje cercano y comprensivo; alguien que sólo hace su trabajo de la mejor manera posible. La dialéctica surgida entre ambos facilita la comprensión del pato y su descanso en paz, mientras el lector adulto se pregunta si es necesario ser tan explicito en un cuento para niños…

Erlbruch, como Bergman en su película El séptimo sello, construye un diálogo claro y contundente entre la muerte y su próxima victima. Ambos discurso son reflexivos y, aunque el lector implícito difiere en cuanto a la edad, los dos concluyen con la idea de que el fin de la vida es irreversible y común a todos, por lo que afrontarla con miedo no es más que una angustiosa pérdida de tiempo. La superación de la ansiedad y el disfrute de las pequeñas cosas del día a día harán el viaje más placentero. Y así, el pato se desliza por el gran río tras haber vivido feliz, sin importar su edad; porque la muerte llega sin avisar y a nadie le viene mal una buena historia que recuerde el final del camino.

Olalla Hernández